El consenso científico alrededor del cambio climático y sus causas es total. Desde mediados del siglo pasado sabemos que las actividades humanas y, en particular, la emisión de gases de efecto invernadero están modificando el clima del planeta. Las temperaturas han subido de forma sostenida desde la revolución industrial, al igual que lo ha hecho la concentración de CO2 y metano en la atmósfera.
¿Qué es la huella de carbono?
La huella de carbono es un parámetro ambiental bien definido y estandarizado por normas internacionales como las ISO 14065 y 14069.
La huella de carbono de una empresa incluiría todas las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero producidas por su actividad, tanto de forma directa o indirecta. Si hablamos de la huella de carbono de un producto, habría que incluir todo su ciclo de vida, desde la extracción de las materias primas necesarias hasta su uso y tratamiento como residuo al final de su vida útil.
A nivel organización, las fuentes directas de gases de efecto invernadero son todas aquellas que son propiedad o están controladas por la empresa. Las indirectas son el resto de las emisiones consecuencia de la actividad de la organización, como, por ejemplo, las emisiones ligadas a la electricidad que consumen los edificios de la compañía.
El cálculo de la huella de carbono
La definición es clara y concisa, pero el cálculo de la huella de carbono de una empresa no es una tarea sencilla. Para medirla, hay que aplicar una fórmula que consiste en multiplicar dos parámetros: el dato de actividad y el factor de emisión. Esta fórmula debe aplicarse para calcular la huella de cada actividad o fuente emisora de gases de efecto invernadero (GEI).
El dato de actividad se refiere al grado o el nivel de la actividad generadora de emisiones. Por ejemplo, para calcular la huella de carbono de la flota de vehículos de una compañía, el dato de actividad sería la cantidad de combustible consumida. El factor de emisión hace referencia a la cantidad de GEI por cada unidad del dato de actividad.
Por qué es importante medir y reducir las emisiones
La huella de carbono es un concepto que nos ayuda a entender el impacto ambiental de una organización, pero que también dibuja una imagen diferente de su estructura de costes y de la eficiencia de sus procesos.