Como parte de las acciones que llevamos a cabo de servicio al cliente, hemos comentado a lo largo de las rutas que es importante ofrecer otros servicios adicionales a los clientes para poder cumplir sus expectativas.
Hemos hablado frecuentemente de ofrecer revisión de motor o revisión de llantas; y en ese contexto es primordial que tú y todo el equipo humano puedan tener los conocimientos sobre cómo cuidarse en el área de trabajo para evitar accidentes y poder brindar esa experiencia estelar que queremos para el cliente.
Abrir el capó de un automóvil puede variar ligeramente según el modelo y el año del vehículo, pero aquí tienes algunos consejos generales que pueden ser útiles:
1. Solicita que abran el capó:
mediante la palanca destinado para ello dentro del automóvil, no intentes forzarlo.
2. Busca el seguro secundario:
En el frente del automóvil encontrarás un seguro secundario que suele ser una palanca, una lengüeta o un botón que debes levantar, empujar o presionar hacia un lado para liberar completamente el capó.
3. Sujeta el capó:
Una vez que hayas desbloqueado el seguro secundario, sostén el capó con una mano mientras levantas la parte delantera con la otra mano. Algunos autos pueden tener un soporte para mantener el capó abierto, mientras que otros requerirán que lo sostengas manualmente.
4. Localiza la varilla de soporte:
En muchos vehículos, una vez que el capó está abierto, encontrarás una varilla o una barra de soporte que se despliega para mantener el capó levantado de forma segura. Asegúrate de engancharla correctamente en su posición para evitar que el capó se cierre accidentalmente.
5. Consulta el manual del propietario:
Si tienes dudas sobre un auto, consulta a su conductor si tiene el manual del auto para poder solventarlas.
1. Realiza la revisión en un área segura:
Evita hacer la revisión en pendientes o en lugares donde el vehículo pueda moverse accidentalmente.
2. Verifica la presión recomendada:
Consulta el manual del propietario o la etiqueta de presión de neumáticos ubicada generalmente en la puerta del conductor, el marco de la puerta o la tapa de la gasolina. Asegúrate de inflar las llantas según las especificaciones recomendadas para garantizar un rendimiento seguro y eficiente.
3. Cierra bien las válvulas:
Después de revisar la presión, asegúrate de cerrar correctamente las válvulas de las llantas para evitar pérdidas de aire.
4. Inspecciona visualmente las llantas:
Mientras estás revisando la presión, aprovecha para verificar visualmente el estado general de las llantas. Busca signos de desgaste irregular, daños, objetos incrustados u otras anomalías que puedan afectar la seguridad o la vida útil de las llantas.
5. Mantén la seguridad personal:
Evita inflar demasiado las llantas, ya que esto puede causar daños o explosiones. Siempre sigue las recomendaciones de seguridad específicas proporcionadas por el fabricante del vehículo.