3 mitos que no sabías de lubricación de vehículos de alto Kilometraje (KM)
¿Cómo saber si mi auto necesita un aceite de alto kilometraje? ¿Qué aceite es la mejor opción? ¿A los cuántos kilómetros debo hacer el cambio? Seguramente estas son algunas de las preguntas de nuestros clientes. Pero ¿Realmente es necesario cambiar el aceite del vehículo una vez que nuestro tablero marca un número específico?
Durante años se ha dicho que las necesidades del motor cambian cuando se llega a esa etapa, sin embargo, es seguro que, si han seguido las indicaciones de los fabricantes al pie de la letra, si han hecho todas las protecciones requeridas, el motor no necesitará un cambio de viscosidad aún. Utilizar un aceite de mayor viscosidad solo consumirá más combustible y acelerará el desgaste del motor.
Los motores de los vehiculos son desarrollados para funcionar bajo ciertas condiciones de lubricación, es decir, la marca fabricante realiza múltiples pruebas para determinar el mejor grado de viscosidad que ayudará en el desempeño del motor, así se conservará funcionando en óptimas condiciones durante más tiempo.
Dicho lo anterior, si el vehículo ha recibido el mantenimiento adecuado, tal y como lo marcan los fabricantes en el Manual de Usuario, este debe ser capaz de utilizar siempre el mismo grado de aceite.
Recuerda siempre utilizar la viscosidad recomendada en el manual del vehículo. Además, el mantenimiento preventivo juega un papel importante en la vida útil del motor, por lo que también es necesario hacerlo en el periodo que indiquen los fabricantes automotrices.
Aunque sea tentador cambiar la viscosidad del aceite con la finalidad de proteger el motor al máximo, la mejor decisión es seguir los consejos del manual del usuario, o bien, asesorarse por un experto.
Una vez hecho el cambio no hay marcha atrás, pues el vehículo podría comenzar a tener fallas en el rendimiento. Antes de optar por uno, se debe verificar que cuente con los estándares y clasificaciones actuales, así como los requerimientos del fabricante del vehículo.
La tecnología automotriz avanza rápidamente, por tanto, los aceites para motor deben estar formulados para cumplir con las últimas normas.
Un lubricante grueso (de mayor viscosidad) no necesariamente es mejor. Antes se requerían lubricantes viscosos porque las piezas de los motores no eran diseñadas con mucha precisión y no ajustaban bien entre ellas. Ahora, los avances tecnológicos hacen posible la fabricación de piezas con alta precisión que permiten un ajuste casi prefecto, que favorece el uso de lubricantes menos viscosos.